Una responsabilidad existe de verdad cuando identifica una persona o función, delimita su cometido, reconoce autoridad y acceso, fija plazos y suplencia y deja evidencia de lo realizado. La guía no convierte funciones internas como «propietario» o «validador» en denominaciones legales universales.
Ideas clave
- Ninguna obligación activada debería quedar sin responsable, plazo y evidencia.
- No es necesario crear siete puestos distintos.
- Las funciones especializadas deben intervenir antes de decisiones irreversibles.
- La supervisión humana necesita competencia, autoridad, información y tiempo.
Mapa de funciones
| Función | Facultad necesaria |
|---|---|
| Propietario | Solicitar información, imponer condiciones y proponer suspensión. |
| Validador | Acceso independiente a hechos, documentación y especialistas. |
| Supervisor humano | Ignorar o revertir salidas y detener el uso cuando proceda. |
| Seguridad | Bloquear configuraciones inseguras y activar respuesta técnica. |
| Privacidad | Participar a tiempo y asesorar sobre datos, derechos y EIPD. |
| Legal/compliance | Condicionar aprobación y escalar incertidumbres. |
| Incidentes | Convocar áreas, preservar prueba y coordinar comunicación y cierre. |
Control de calidad
Si una persona no puede pedir datos, discrepar, acceder a registros, pausar el sistema o activar un escalado dentro de su función, la responsabilidad puede existir solo en el organigrama. La guía propone revisar también competencia, carga, independencia, suplencia, delegación y actualización.
Fuentes y referencias
Se priorizan fuentes oficiales para el marco normativo. La aplicación a un caso concreto puede exigir revisar normativa sectorial, guías, jurisprudencia y documentación técnica adicional.