La alfabetización de dirección no consiste en aprender prompts ni arquitectura de modelos. Debe aportar criterio para decidir qué usos se autorizan, qué información falta antes de aprobarlos, qué riesgos requieren especialistas, quién puede detener una implantación y qué evidencia debe permanecer después de la decisión.
Ideas clave
- Aprende a pedir hechos antes de aprobar una categoría comercial.
- Define autoridad, umbrales y responsables para usos sensibles.
- Exige que una excepción o riesgo aceptado quede motivado y revisable.
- Mide la gobernanza por decisiones reconstruibles, no por número de políticas.
Las preguntas de dirección
- ¿Qué problema concreto pretende resolver el uso de IA?
- ¿Qué sistema, proveedor, versión y datos intervienen?
- ¿A qué personas o decisiones puede afectar?
- ¿Qué parte propone la IA y qué parte decide una persona?
- ¿Qué funciones deben validar seguridad, privacidad, legal o RR. HH.?
- ¿Quién puede condicionar, suspender o retirar el uso?
- ¿Qué evidencia permitirá revisar esta decisión dentro de seis meses?
La gobernanza directiva necesita umbrales
No es razonable llevar todos los usos al mismo órgano. La empresa puede definir niveles: usos ordinarios con reglas conocidas, usos que requieren validación especializada y usos de alto impacto que necesitan una aprobación superior. El criterio debe estar documentado y vinculado al caso de uso.
Qué debe quedar después de la aprobación
- Finalidad y límites autorizados.
- Responsable del uso y funciones de validación.
- Condiciones de datos, seguridad y supervisión.
- Riesgos o incertidumbres aceptados y por quién.
- Fecha, versión y eventos que obligan a revisar la decisión.
Fuentes y referencias
Se priorizan fuentes oficiales para el marco normativo. La aplicación a un caso concreto puede exigir revisar normativa sectorial, guías, jurisprudencia y documentación técnica adicional.